Ir al contenido principal

La esencia del liderazgo

Hay una lectura que me gustaría recomendar a todos aquellos que tengan personas a su cargo, ya sea en el trabajo, en un equipo deportivo o incluso en el ambiente familiar como padres. El libro se llama "La Paradoja" y debo admitir que fue una revelación para mi. En él se explica en un lenguaje claro y directo (y sobre todo enmarcado en una historia muy amena) cómo para que un colectivo te reconozca como un verdadero lider has de servirle y satisfacer sus necesidades (de ahí el titulo del libro ya que para mandar hay que servir).

A bote pronto la idea parece algo descabellada pero lo cierto es que descansa es un principio muy básico. La voluntad de la gente no se puede ganar con exigencias ni amenazas sino con voluntad de servicio, compromiso y sacrificio hacia ellos.  Y como dice "el profesor" no es lo mismo la obediencia debida que la obediencia convencida.

A medida que voy leyendo me gusta ir anotando las ideas principales con las que me quedo y que me gustaría extractar a continuación:
  • La confianza es la base de todo lider. No se puede liderar a quien no confía en ti.
  • Ser un buen jefe no está reñido con ser un caballero.
  • Los recursos se gestionan. Las personas se lideran.
  • El saber escuchar es una de las virtudes más importantes de un buen lider.
  • Un buen lider ha de saber diferenciar entre las necesidades y los caprichos.
  • La autoridad se gana a base de servicio y sacrificio por quien se quiere liderar.
  • Las buenas palabras no sirven de nada si no van acompañadas de acciones que vayan en la misma dirección.
  • La única persona a la que podrás cambiar es a ti mismo.

He de reconocer que antes de leer el libro ya tenía cierta intuición de que estas premisas eran correctas. La verdad es que sin saberlo, he estado aplicandolas sin ser consciente de ellas y  el resultado ha sido bastante satisfactorio. Al final la gente seria y profesional (que afortunadamente son la mayoría con la que me he encontrado), agradecen el trato cercano y sentir que tus triunfos o fracasos dependen en gran medida de su rendimiento. Hacer a la gente participe de y que no se sientan como instrumentos para.

Comentarios

Entradas populares de este blog

David contra Goliat

Es importante la confianza en uno mismo a la hora de acometer cualquier empresa o proyecto, pero como alguien me dijo una vez la confianza es como el fuego. Muy útil si lo controlas porque te mantiene caliente, pero muy peligroso si pierdes su control porque acabará por destruirte. Cuando esta confianza te hace perder el objetivo de lo que haces puede pasarte como a Goliat en el famoso pasaje de la biblia. Me gustaría hacer una analogía entre esta historia y el desarrollo de proyectos de software.

40 años

"Sentir que es un soplo la vida, que 20 años no es nada", rezaba Gardel. Y Aprovechando mi reciente onomástica y sin que, al menos de momento, la crisis de los 40 me haya hecho añicos, voy a tratar de realizar una entrada en el blog semiprofesional y semipersonal a partes iguales. Coincidiendo con mis 40 años sobre la faz de la tierra se cumple también 20 años de mi vida profesional por lo que creo que es el momento exacto de realizar un repaso, en tercera persona, de mi vida profesional.

Novias vs Consola

Como la película, es un domingo cualquiera. Mi chica y yo, pasamos las horas viendo alguna película de serie B entre la consciencia y la siesta y el día pasa tranquilo y plácido. De pronto suena el teléfono y a regañadientes voy a atenderlo.  - Diga  - ¿Que pasa tio?  Me alegra el oir a mi amigo Sergio al otro lado de la línea.  - Sergio tio, como estas!  - Pues nada. Aquí en el chozo, vageando un rato.  - Sí tio. Yo estoy aquí también con la parienta, viendo la tele.  - Oye, que voy a buscar a mi chica y me comentó que si les apetecía que pasáramos por ahí un rato y nos echábamos una partidita de cartas.  - Hombre, por mi encantado, pero la verdad es que estoy un poco hasta los mismísimos de las cartas.  - Sí tío. Yo también. Je je je.  Su risita cómplice me delata sus verdaderas intenciones. Le digo susurrando...  - Pero si vienes igual podemos echarnos un par de partiditos a la consola, así en un momento.  - Eso mola tio. Venga voy a buscarla y nos pasamos por ahí.  - Venga, hast...